lunes, junio 29, 2009

De Isaac Newton pasando por Hitler hasta Morrisey, asexuales en la historia

Asexualidad es la falta de orientación sexual es decir que no sienten ningún deseo sexual por nada ni nadie, se sienten bien aislados y alejados de la gente, la verdad no conocía mucho de esto y para mi no era tan común pero viendo los personajes históricamente asexuales me asombra no haber escuchado antes esto, a continuación los personajes presuntamente asexuales:
Morrissey: estrella de pop que, desde sus inicios en el grupo The Smiths, no sólo declaró a los cuatro vientos su asexualidad, sino que le dedicó varias canciones, como Pretty girls make graves o Will never marry. Suya es esta explícita frase: "No puedo imaginar a mi cuerpo respondiendo a un estímulo sexual".
Isaac Newton: este eminente científico y matemático inglés creció en un ambiente extremadamente puritano, que además de forjarle una personalidad depresiva, le hizo engendrar una absoluta indiferencia por los asuntos de la carne, aunque las malas lenguas aseguran que tuvo "roces" con alguno de sus discípulos.
J.M. Barrie: a causa de la actitud de total indiferencia que hacia él tenían sus padres, el creador de Peter Pan padeció enanismo psicogénico y jamás creció, ni por dentro (de ahí su asexualidad) ni por fuera (nunca pasó del metro y medio). Estuvo casado con la actriz Mary Ansell, pero jamás tuvieron sexo ni descendencia y la cosa acabó en divorcio.
Salvador Dalí: su madre, según él, le "devoró" el pene cuando era pequeño y, al crecer, el artista escribió: “el sexo no es para mí” (en su libro Vida secreta de Salvador Dalí). No obstante, mantuvo una larga relación con su musa Gala a la que, sin embargo, jamás le puso la mano encima, si bien toleraba que se acostara con otros hombres.
Franz Kafka: el autor de El proceso era capaz de sentir amor, pero siempre albergó una enfermiza aversión por el sexo. En sus Diarios, escribió lo siguiente: “El coito como castigo por la felicidad de estar juntos. Vivir en lo posible de manera más ascética que un soltero, esa es la única posibilidad para mí de soportar el matrimonio. ¿Pero ella?”
Paul Bowles: el autor de El cielo protector es otro buen ejemplo de indiferencia ante las tentaciones de la carne. Pero, eso sí, tuvo un largo y casto matrimonio con la escritora inglesa, tuberculosa y bisexual Jane Auer, en la que se rozaban lo justito, si bien Paul permitía que su señora tuviera los amantes que le diera la gana.
Edward Gorey: este genial y excéntrico ilustrador obsesionado con el ballet y la estética victoriana, vivió feliz en un gran caserón, rodeado de libros y gatos. Murió virgen. En el "cuestionario Proust" que la revista Vanity Fair le hizo en 1997, a la pregunta “¿Qué o quién es el gran amor de tu vida?”, Gorey respondió: “los gatos”.
Isabel I de Inglaterra: ni los historiadores más sagaces han sido capaces de atribuirle relación sexual alguna a esta casta monarca, que se ganó el apelativo de "reina virgen". A pesar de esto, era una mujer enamoradiza, que estuvo loca por Felipe II de España, con el que siempre mantuvo una gélida relación de amor-odio.
Erik Satie: al excepcional compositor y pianista sólo se le conoce una relación en toda su vida: la que mantuvo, durante seis meses, con la artista Suzanne Valadon. Y se supone que, en lugar de entregarse a la lujuria, Satie compuso las Danses Gothiques para liberar de algún modo los sentimientos que le provocaba su amada.
Adolf Hitler: aunque su vida sexual es un misterio sin resolver, en el libro The hidden Hitler se especula con la tesis de la asexualidad del führer, que, aún así, tuvo relaciones platónicas con varias amantes, como Eva Braun, a la que siempre escondía. Marlene Dietrich describió a Adolf como "un capullo que tenía miedo a las mujeres".
Publicar un comentario
Related Posts with Thumbnails